¿Qué es una avería oculta?
Es un daño que no se podía ver sin desmontar: un retén que pierde aceite detrás del embrague, un manguito agrietado bajo el colector, un tornillo que se parte al aflojarlo. Existen y son normales. Lo que no es normal es enterarse al recoger el coche.
Al revisar presupuestos vemos las dos caras. Hay talleres que presupuestan bajo sabiendo que "algo saldrá", y hay clientes que toman por engaño lo que es una avería real. La norma está pensada para que ambas cosas se distingan por el procedimiento, no por la palabra de cada uno.
¿Qué dice el Real Decreto 1457/1986?
El taller tiene que comunicarte las averías ocultas en un plazo máximo de 48 horas, con su importe, y solo puede repararlas con tu conformidad expresa.
Lo recoge el artículo 14.6 del Real Decreto 1457/1986, que regula los talleres de reparación de vehículos. El mismo artículo establece que:
- Tienes derecho a un presupuesto escrito, con una validez mínima de doce días hábiles.
- El presupuesto desglosa el precio total e indica la fecha prevista de entrega.
- El trabajo solo puede empezar cuando lo firmas o cuando renuncias a él de forma fehaciente.
Y el artículo 16.7 obliga al taller a devolverte de inmediato lo que haya cobrado por encima de los presupuestos aceptados.
Algunas comunidades autónomas tienen normas propias sobre talleres que concretan estas obligaciones. Tu oficina de consumo te dirá si en la tuya hay algo más.
¿Cómo debería ser esa llamada?
Una comunicación correcta explica qué ha aparecido, si hay que repararlo ya o puede esperar, cuánto cuesta en piezas y horas y cómo cambia la fecha de entrega. Si solo te dicen "hay que cambiar más cosas, son unos 400 más", pide que te lo manden por escrito antes de contestar.
Tres preguntas que conviene hacer siempre:
- ¿Me podéis mandar una foto de la pieza o del daño?
- ¿Es imprescindible para terminar lo que ya autoricé, o puede esperar?
- ¿Cuál es el nuevo total, con IVA?
La segunda es la que más dinero ahorra. Hay averías que obligan (no tiene sentido montar un embrague nuevo con el retén del cigüeñal perdiendo aceite) y otras que se aprovechan para vender (unas pastillas con media vida por delante). Decides tú, y lo que no autorices no puede aparecer en la factura.
¿Y si la factura ya supera lo que aceptaste?
Pide la factura desglosada y compárala línea a línea con el presupuesto firmado. El artículo 15 obliga a detallar operaciones, piezas, horas de trabajo y el importe de cada concepto.
Cuando alguien nos manda los dos documentos, las diferencias suelen estar aquí:
- Horas de más en una operación que ya estaba presupuestada, sin explicación.
- Piezas pequeñas añadidas (juntas, tornillería, líquidos) que no figuraban y suman.
- Una avería nueva facturada sin constancia de que te la comunicaran.
- Un concepto de "varios" o "consumibles" sin desglose.
Si no autorizaste esos añadidos, es exactamente lo que el artículo 16.7 obliga a devolver. Si necesitas llevarte el coche ya, deja constancia por escrito de que pagas en disconformidad y pide la hoja de reclamaciones, que el taller debe tener a disposición de sus clientes según el artículo 17. La reclamación ante consumo puede presentarse en los dos meses siguientes a la entrega del vehículo o al final de la garantía.
¿Qué averías ocultas son las más habituales?
Hay reparaciones en las que es casi seguro que aparecerá algo, y un buen presupuesto ya lo avisa de antemano como posible:
- Embrague: el retén trasero del cigüeñal o el cilindro receptor, que solo se ven con la caja fuera.
- Distribución: la bomba de agua y los tensores, que se cambian a la vez porque desmontarlos otra vez cuesta casi lo mismo.
- Frenos traseros: un bombín que pierde o un cable de freno de mano gripado.
- Escape y bajos: tornillería oxidada que se parte y obliga a cambiar abrazaderas o soportes.
Si tu presupuesto es de una de estas reparaciones y no menciona nada, pregunta antes de firmar: "¿Qué puede aparecer y cuánto costaría?". Un taller serio te dará una horquilla.
¿Cuándo tiene razón el taller?
Si te avisaron, te dieron el importe y dijiste que sí por teléfono, la reparación está autorizada aunque el total sea el doble. Por eso es mejor contestar también por escrito, aunque sea con un mensaje: "Autorizo cambiar el retén por 85 euros más IVA". Protege a las dos partes.
Y si rechazas reparar una avería oculta que acaba provocando otra, el taller no responde de esa segunda avería, siempre que haya hecho constar en la factura que no aceptaste la reparación y que era necesaria (artículo 16.6).
Si tienes un presupuesto con partidas que no entiendes o una factura que no cuadra con lo que firmaste, mándanoslo para una segunda opinión. Te contamos cómo lo revisamos partida por partida.